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miércoles, 28 de abril de 2010

¡Venga, dejadnos disparar!

El ocho de abril puse un post sobre el video filtrado en el que aparece el asesinato de varios fotógrafos y personas inocentes a manos del ejército yankee en Irak. Hoy me gustaría pegar la misma noticia pero más detallada, extraída de la web Periodismo Humano. Aun con tal evidencia, hay quien justifica el ataque, la invasión e incluso la misma guerra. No hay palabras, solo desesperación e impotencia, horror y pena. Esta noticia es conocida porque los asesinados son periodistas, pero ¿y los que no lo son? mueren igualmente por "confusiones", las cifras hablan por sí mismas, ¿cómo puede ser viable una guerra cuando muere una persona inocente? Desde este blog, se afirma con rotundidad que la finalidad NUNCA justifica los medios. Os dejo con el artículo:


Aviso: esto no es un videojuego

Analizamos el vídeo "Asesinato Colateral", con nombre de ficción pero víctimas de verdad. El Ejército abre fuego contra los heridos y quienes trataban de socorrerles.
"Me ha resultado muy duro verlo", dice Javier Couso a los siete años de la muerte de su hermano en Irak"

“Me ha resultado muy duro verlo”, nos dice Javier Couso justo cuando se cumplen siete años de la muerte de su hermano José Couso en Irak tras recibir el disparo de un tanque estadounidense en los primeros días de la invasión de Bagdad de 2003. Se refiere al vídeo del asesinato en 2007 de dos periodistas y al menos diez personas más en un ataque aéreo norteamericano también en Bagdad, y en el que no encontrar paralelismos es difícil. Estas imágenes pueden ayudarnos a entender algunas cosas que pasaron en 2003, que pasaron en 2007 y que pueden estar pasando.

El beneficio de la duda para los soldados y oficiales responsables de estas muertes está al principio del vídeo. Algunos de los hombres del grupo observado llevan objetos en las manos que parecen armas y que los soldados a bordo del helicóptero describen como fusiles AK-47.

“Me he visto las imágenes una y otra vez”, comenta Javier Couso. “Es cierto que al principio sí que aparecen unos individuos armados, en absoluto en actitud hostil. También hay que recordar que los periodistas tienen derecho a hablar con todas las partes del conflicto para hacer su trabajo y eso debe respetarse. Pero no había una situación de hostilidad ni guerra”.

Luego todo va de mal en peor. Confunden la cámara del fotoperiodista Namir Noor-Eldeen con un lanzagranadas:
- Eso es un arma - Si...

Como en el caso Couso 2003, en el caso Reuters 2007 el Pentágono ya se escuda en errores de percepción. En 2003, lo que eran unos prismáticos de un observador insurgente acabó siendo la cámara de Couso, como reconoció el Comando Central de los Estados Unidos en una carta remitida a la familia Couso a través de la entonces ministra de Exteriores Ana Palacio:
"Miembros de la Compañía A localizaron a una persona con prismáticos en el balcón de una habitación de las plantas superiores de un alto edificio de color marrón-canela. También vieron destellos, parecido a posible fuego enemigo, procedente de la zona del edificio. Un carro de combate efectuó un disparó con su cañón de calibre 120mm hacia la posición del presunto observador enemigo."

En 2007, lo que era un lanzagranadas acabó siendo la cámara de fotos de Noor-Eldeen.

“En las imágenes se ve claramente que no es un RPG (lanzagranadas)”, dice Couso con tono de no me tomes el pelo. “Si lo comparas con una cámara de fotos, cualquier modelo de RPG es mucho más largo. Sobre todo con los visores que se manejan ahora mismo, se distinguen perfectamente”.

Basados en esta percepción a la ligera, piden permiso para disparar y lo reciben.
- ¡Dales caña! Venga, ¡dispara!

bren fuego y tras la nube de polvo aparecen los cuerpos. “Buen tiro”, dice un superior. “Gracias”, responde el soldado. “Me ha impactado la actitud de los soldados estadounidenses con respecto a los civiles”, dice Javier Couso. “Parecía que estaban jugando a la PlayStation”.
- "Oh, sí... mira a esos cabrones muertos" - "Genial", responde otro.

Mientras uno de los periodistas se arrastra y agoniza durante minutos sobre la acera, los soldados le observan intentando saber si es uno de los hombres “armados”. Con tono desafiante, uno de ellos dice “Venga… tú solo coge un arma…”.

Ahora viene otro de los momentos clave. Una furgoneta viene a recoger al fotoperiodista moribundo, cuya imagen claramente ya demuestra que no va armado. Sin embargo, al acercarse la furgoneta, los soldados la definen como “un vehículo que podría venir a recoger cuerpos y armas”. El soldado parece estar deseando disparar y sus superiores, tras consultarlo durante bastantes segundos, se lo conceden. El helicóptero abre fuego sobre una persona moribunda y sobre otras dos que tampoco van armadas y que no muestran otro interés ni intención que la de antender al herido.
- "Venga, ¡dejadnos disparar!"

Como se comprueba en el vídeo, cualquier soldado debe pedir permiso si quiere abrir fuego contra cualquier objetivo. En 2003, el sargento Thomas Gibson giró su cañón hacia el hotel y disparó, alegando después que habia visto insurgencia armada en un edificio. Por supuesto, recibió permiso para disparar de su superior, el capitán Woldford. “Toda mi familia es militar”, recuerda Couso, “y los ejércitos no son una pandilla de macarras que funcionan sobre la marcha; la cadena de mando se respeta escrupulosamente y si no, hay consecuencias. Con este vídeo se corrobora que en cualquier intervención se pide permiso antes de disparar, y varias veces”, dice el hermano de Couso.

Abren fuego contra la furgoneta y otra nube lo deja todo en calma. Es el momento del reconocimiento sobre el terreno. Un tanque pasa por encima de uno de los cadáveres. Resulta dificil creer que no lo vieron porque desde el helicóptero se dieron cuenta: “acaba de pasar por encima de un cuerpo”, dice uno; ”¿en serio?” dice el otro mientras deja escapar una risita. Dentro de la furgoneta – sus cabezas se perciben en la ventanilla delantera izquierda si se quieren ver – había dos niños, que resultan heridos. La petición de los marines de que los niños sean llevados al hospital militar se deniega y son entregados a la policía iraquí para que los lleve a un centro médico local (partes médicos). “Bueno, es su culpa por traerse los niños a la batalla”, dice uno para expiar la culpa. “Cierto”, le alivia el otro.

Esta guinda pone de relieve, según la familia Couso, que Estados Unidos “viola el derecho internacional humanitario al que está comprometido, que dice muy claramente que hay que distinguir entre civiles y combatientes“.

El Gobierno norteamericano y el Pentágono contaron en 2007 una versión muy diferente de lo ocurrido: que las víctimas eran “terroristas” o “insurgentes” muertos en el fragor de una batalla y que todo lo ocurrido estaba dentro de las Reglas de Combate (pdf) y las leyes internacionales para conflictos; que no sabían de dónde salían los niños y que hicieron todo por ayudarles; que el trabajo sobre el terreno fue complicado porque “no se quería pisar ningún cuerpo con los tanques”. El vídeo ha permanecido oculto hasta que alguien lo ha filtrado a Wikileaks.
José Couso y Namir Noor-Eldeen

Vía libre y autocensura
Olga Rodríguez, periodista y colaboradora de periodismohumano, se encontraba en el Hotel Palestina en el momento en que el proyectil estadounidense impactaba sobre el balcón de la planta 15 y mataba al cámara de Telecinco. “Muchos periodistas lamentamos comprobar cómo cada cierto tiempo se repiten casos similares al ataque que dio muerte a Couso. Los testigos del disparo contra el hotel Palestina hemos ofrecido datos que cuestionan la legitimidad de lo que ocurrió”.

“Son las mismas excusas que con mi hermano“, sigue Javier, “el mismo guión. No hay ninguna investigación, los militares se blindan entre ellos y se dice que hubo un enfrentamiento con insurgentes”.

Olga Rodríguez dibuja una causa-efecto: “si la muerte de José Couso no hubiera quedado impune es probable que estos dos periodistas de Reuters no hubieran muerto. Pero mientras no se apliquen las leyes que protegen a los periodistas y por lo tanto a la información libre, los ejércitos sentirán que tienen vía libre para actuar con brutalidad y cometer crímenes de guerra”.

Algunos trabajadores de Reuters ya vieron en su día el vídeo que todos hemos visto ahora con el compromiso de no publicar nada. Lo respetaron. El propio editor jefe de Reuters News, David Schlesinger, ha dicho que el vídeo “es una prueba explícita de los peligros a los que se enfrentan los periodistas de guerra y las tragedias que pueden ocurrir”. En CNN no están emitiendo la parte del vídeo en que se produce el tiroteo “por respeto a las familias de los fallecidos” y en la web no lo destacan a esta hora. En la BBC tampoco. “A los grandes medios de comunicación no les importa ni siquiera sus casi 350 compañeros que en 7 años han sido asesinados en Irak”, dice amargamente Javier Couso.

La justicia española se ha mostrado muy reticente a cursar como a la familia Couso le gustaría el caso de la “muerte por error” de José. El caso se encuentra sobreseído y recurrido ante el Tribunal Supremo, que si lo rechaza tendrá que ver cómo se hace cargo el Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo. El amplio grupo que mantiene vivo el Caso Couso va agotar todas las vías. Por séptimo año consecutivo, mañana 8 de abril a las 8 de la tarde volverá a haber concentración delante de la embajada de EEUU.


Autor: Juan Luis Sánchez
Fecha: 07/04/2010
URL: http://periodismohumano.com/en-conflicto/aviso-esto-no-es-un-videojuego.html
Fuente: http://periodismohumano.com/


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jueves, 8 de abril de 2010

Johnny no mata a la gente, elimina el objetivo

El vídeo que os traigo hoy, muestra claramente el atropello, el abuso, la inmoralidad, la sinrazón, el crimen y cuanto menos la injusticia de lo que es una guerra. No hace falta ser muy avispado para darse cuenta que una guerra no es más que el estado que provoca el poderoso para legalizar el asesinato y el robo.

Desde la distancia no nos percatamos ni de un atisbo de realidad de lo que es la guerra, y de ahí nuestra indiferencia, eso siempre y cuando no seamos uno o una de esas/os que le ven legitimidad, entonces ya apaga y vámonos.

El vídeo no está subtitulado al español, pero podéis copiar el texto y traducirlo en alguna página de la Red. En el caso de que no queráis o no podáis hacerlo, la explicación que copio de la noticia aclara cualquier duda, al fin y al cabo, las imágenes hablan por sí solas, solo hay que tener paciencia para ver las dos veces que los militares acribillan a un grupo de personas, la primera vez a personas armadas y desarmadas, y la segunda a los que vienen a auxiliarlos, entre ellos periodistas y niños.


Asesinato colateral
Una grabación muestra como el Ejército de EEUU mata a un fotógrafo de Reuters mientras se escucha a los militares celebrar las muertes al grito de "mira esos bastardos muertos", otro suplica permiso para disparar contra un hombre que se detiene para asistir a los heridos.

Un vídeo publicado por una ONG cuestiona la versión oficial sobre cómo el Ejército de Estados Unidos mató a once iraquíes, entre los que había un fotógrafo y un conductor que trabajaban para la agencia de noticias Reuters.

Las imágenes, difundidas hoy por la organización Wikileaks a partir de fuentes militares, muestran, desde la visión de un piloto de un helicóptero Apache, los disparos contra un grupo de hombres armados y otros que no portan armas y que andan por la calle en un barrio de Nuevo Bagdad. Entre ellos, estaban el fotógrafo de Reuters Namir Noor-Eldeen y su conductor, Saeed Chmagh, que murieron ese 12 de julio de 2007 en el ataque.

El vídeo, presentado hoy en Washington y titulado Asesinato colateral, describe también el transcurso del rescate de las víctimas, donde fueron heridos también dos niños. Un oficial del Ejército de EEUU ha confirmado este lunes su autenticidad.

Al día siguiente del ataque, el Ejército estadounidense explicaba la muerte de los trabajadores del medio de comunicación como parte de un enfrentamiento entre sus tropas e insurgentes.

"Fuerza hostil"
Un portavoz militar dijo al diario The New York Times que "no hay duda de que las fuerzas de la coalición estaban claramente en el medio de operaciones de combate contra una fuerza hostil". La agencia Reuters exigió sin éxito una investigación de las circunstancias y la obtención del material audiovisual apelando a la Ley de Libertad de Información.

Como respuesta, el Ejército estadounidense concluyó que las acciones de los soldados durante el suceso estaban de acuerdo con la ley en conflictos armados y reglas de combate (Rules of Engagement), la normativa sobre cuándo, dónde y cómo el uso de la fuerza debe ser usada. En el vídeo, se escucha a los militares celebrar las muertes al grito de "mira esos bastardos muertos" y a otro suplicar por permiso para disparar contra un hombre que para su vehículo para asistir a los heridos.

Autor: Cesar Jerez
Fecha: 06/04/2010
URL: http://www.kaosenlared.net/noticia/122023/asesinato-colateral-video-muestra-como-ejercito-eeuu-mata-fotografo-re
Fuente: http://www.kaosenlared.net/





URL: http://www.youtube.com/watch?v=5rXPrfnU3G0&feature=player_embedded
Fuente: http://www.youtube.com/
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Sin querer parecer frívolo, me parece un buen momento para acompañar a esta noticia con una canción de un mítico grupo de rock. Ahí va la letra y un vídeo:

Johnny coge el bombardero y lo eleva por el cielo.
No hay cañón que alcance a Johnny ni rival que lo derribe.
Johnny está en un videojuego, controlando la pantalla.
Johnny nunca ve la muerte.
Johnny tira los pepinos oyendo jevimétal.
¡Es nuestro campeón!
¡Es nuestro campeón!
¡Es nuestro campeón!
Johnny no mata a la gente: elimina el objetivo.
Johnny no es un asesino, Johnny tiene un buen oficio.
Johnny es frío y profesional.
Johnny escribe en una bomba: "El petróleo, para mí."
Y la gente quiere a Johnny, que defiende a su país.
Se acabó la gasolina.
Y aunque Johnny vuelve a casa convencido de su hazaña,
Johnny sólo es un cretino que maneja un bombardero.
¡Johnny es un bastardo!






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miércoles, 17 de febrero de 2010

Menos hipocresía y más solidaridad, hoy Haití

El pasado 12 de enero, todos nos estremecimos al conocer la noticia del horrible terremoto de Haití. Esta noticia desoló a todo el mundo, aun con la insensibilidad que tenemos desarrollada, producida por el conocimiento masivo de noticias sobre muertes multitudinarias o individuales. Para la gran mayoría, éste tipo de accidentes son los reconocidos como la catástrofes conocidas y con las que hay que solidarizarse, dejando en el lado del desconocimiento a otro tipo de catástrofes igual de espantosas. Los conocedores de éstas últimas, nos conmocionamos con las dos, y de ahí es de donde sacamos nuestra protesta, reivindicación y exigencia de justicia permanente, lo que conlleva a ser un extremista.

El siguiente artículo, muestra ésto mismo que acabo de explicar tan brevemente, y lo hace con el ejemplo del que he partido, el terremoto de Haití. Espero que os sea de provecho.


Ni lágrimas de cocodrilo, ni silencio:
Solidaridad con el pueblo Haitiano

En este momento tan duro, nos posicionamos como siempre junto al pueblo haitiano. Toda nuestra solidaridad con ellos, hacemos nuestro su dolor y desde este medio hacemos convocamos a nuestros lectores y a todas las personas concientes a que acudan al llamado de ayuda lanzado por diversas organizaciones humanitarias que están tratando de entregar alguna clase de alivio en esta situación tan dramática.

La tragedia una vez más golpea las puertas de Haití. Esta vez, en la forma de un terrible terremoto grado 7 que ha devastado al país y lo ha convertido en ruinas. Aún no se tienen datos exactos del número de víctimas, pero la Cruz Roja habla de 3 millones de damnificados y el número de muertos podría incluso alcanzar a los 100.000 –una cifra horrenda si consideramos que este país cuenta con tan sólo 8 millones de habitantes. Las imágenes que nos llegan de sobrevivientes aplastados bajo ruinas clamando ayuda, de niños heridos, de familiares desgarrándose en llanto por sus seres queridos muertos retratan el horror de esta tragedia mejor que mil palabras.

En este momento tan duro, nos posicionamos como siempre junto al pueblo haitiano. Toda nuestra solidaridad con ellos, hacemos nuestro su dolor y desde este medio hacemos convocamos a nuestros lectores y a todas las personas concientes a que acudan al llamado de ayuda lanzado por diversas organizaciones humanitarias que están tratando de entregar alguna clase de alivio en esta situación tan dramática.

De igual manera, no podemos dejar de sentir justa indignación ante la hipocresía de una “comunidad internacional” que vuelve a derramar lágrimas de cocodrilo ante la “incomprensible tragedia” que sufre el pueblo haitiano (utilizando las palabras de Obama), pero que no reconoce la enorme responsabilidad que ella misma tiene ante ésta –el impacto del terremoto pudo ser tan devastador, pues estamos ante un pueblo previamente devastado por un siglo de intervenciones militares, de saqueo desvergonzado, de regímenes autocráticos respaldados por Francia y Estados Unidos y de políticas de las organizaciones financieras internacionales destinadas a arruinar al pueblo haitiano en beneficio de unos cuantos. Un país convertido en una enorme maquila, donde la mayoría de la población subsiste a duras penas gracias a la caridad. Acá no estamos ante un simple desastre natural, como los medios de comunicación nos quieren hacer creer: estamos, en realidad, ante una tragedia de causas sociales. El terremoto sencillamente terminó la tarea comenzada por Estados Unidos, Francia, Canadá, la MINUSTAH (las tropas de ocupación de la ONU), el Fondo Monetario Internacional y organizaciones de desarrollo fraudulentas como US AID.

A ninguno de ellos les importó el pueblo haitiano mientras éste se ahogaba en la deuda externa contraída de manera completamente fraudulenta por la dictadura de los Duvalier, y nunca hubo mayor “angustia” en extraer hasta el más miserable centavo de un país en ruinas y con una población hambreada.

A ninguno de ellos les importó el pueblo haitiano cuando “hubo” que imponer programas de ajuste estructural en los ’90 que tuvieron resultados calamitosos sobre la población, como fue la reducción de tarifas a la importación de alimentos como el arroz, que redundó en la destrucción absoluta del campesinado, el cual fue empujado a los suburbios marginales de Puerto Príncipe –dejando a un país hasta entonces capaz de alimentarse a sí mismo en el hambre más brutal, como lo demostraron las rebeliones de hambrientos en Abril del 2008.

A ninguno de ellos les importó el pueblo haitiano cuando durante las dictaduras de Duvalier, Namphy, Avril, Cedras y Latortue (todas las cuales contaron con el beneplácito de Washington y París) se violó, mutiló, desapareció y masacró a miles de haitianos. Algunos, como Jean Claude Duvalier, viven lujosamente en Francia. O como Raoul Cedras, que gracias a los dineros que recibió como parte del arreglo con los Estados Unidos que terminó su dictadura, se recauchó en un respetable hombre de negocios en Panamá.

A ninguno de ellos les importó el pueblo haitiano cuando aparecieron miles de denuncias de los abusos sexuales cometidos por las tropas de la misión “civilizadora” de la MINUSTAH, que hoy continúan ocupando, violando y asesinando impunemente en Haití, como lo demuestra la repatriación a Sri Lanka de más de un centenar de cascos azules de ese país en Noviembre del 2007, que durante su servicio fueron culpables de varios centenares de violaciones y que en su país jamás enfrentaron ni siquiera una pantomima de justicia.

A ninguno de ellos les importó el pueblo haitiano, cuando las maquilas distorsionaron enormemente la economía de ese país, pagando a sus obreros sueldos de miseria mientras los abusos de toda naturaleza están a la orden del día.

La lista de razones para estar indignado ante las hipócritas declaraciones de pesar de un Sarkozy, de un Obama, de un Ban Ki-Moon, de un Lula, es demasiado larga como para continuar. Pero digamos, sencillamente, que mientras más miserable un pueblo, más fuertemente será golpeado por los azares de la naturaleza. Y es esa miseria la causada por las fuerzas de un modelo impuesto mediante dictaduras y presiones internacionales: si tres cuartas partes de la población de Puerto Príncipe viven en barrios miseria que crecieron de la mano de la ruina de la estructura económica de Haití (principalmente del campo), al alero de construcciones precarias, ¿podemos sorprendernos de que los muertos se cuenten por miles?

Esperamos que la solidaridad de los pueblos del mundo con Haití sea contundente. Como se ha dicho muchas veces, la solidaridad es la ternura de los pueblos. Y esperamos que esa solidaridad de la cual miles de vidas dependen hoy, se haga llegar y no se enrede en una maraña de ONGs y organizaciones de ayuda humanitaria. Sin lugar a dudas, hay muchas organizaciones de indudable reputación como la Cruz Roja que estarán realizando valiosas labores de asistencia; pero junto a ella también aparecen tiburones que profitan de estas tragedias con los cuales hay que tener ojo – son las organizaciones populares haitianas las que deben estar alerta para que la ayuda llegue a quienes la necesitan y se distribuya de manera eficiente. También esperamos que no llegue una invasión de “hombres blancos” por parte de ciertas ONGs a realizar tareas, como construir casas, que los mismos haitianos pueden realizar perfectamente y que, con niveles de desempleo rondando el 80%, no hay razón por la cual no podrían hacerlo.

Para terminar, llamamos a la solidaridad. No solamente ante esta tragedia que nos conmueve a todos los que tenemos corazón en el pecho, sino solidaridad ahora y siempre, una solidaridad que vaya más allá de esta coyuntura; una solidaridad que escarbe tras las ruinas para entender que la tragedia haitiana es bastante más profunda que un terremoto grado 7 en la escala de Richter; en fin, una solidaridad que obligue a replantearse las relaciones que mantienen las grandes potencias con nuestra región del mundo, relación de la cual Haití no es sino el ejemplo más espantoso. Una solidaridad que nos mueva a comenzar a cuestionar cada vez más el rol que juegan, por ejemplo, tropas de la mayoría de los países latinoamericanos en una ocupación militar que ha tenido un efecto tan devastador como el de este terremoto, aunque ahora quieran borrar esto tomándose unas fotos repartiendo bolsas de arroz a los damnificados.


Autor: José A. Gutiérrez D.
Fecha: 13/02/2010
URL: http://www.anarkismo.net/article/15483
Fuente: http://www.anarkismo.net/


Si alguien quere enviar dinero a Batay Ouvriye, DONA AQUI: http://tinyurl.com/BatayOurviyemas
Más información: http://miamiautonomyandsolidarity.wordpress.com/2010/01/14/llamado-para-


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sábado, 26 de diciembre de 2009

A algunos siempre les toca

Con referencia al sorteo especial de lotería de Navidad, que se viene celebrando durante más de 100 años el 22 de Diciembre. Kalvellido ha realizado el siguiente dibujo, ironizando que, por desgracia, a algunos siempre les toca:




Autor: Kalvellido
Fuente: http://www.kaosenlared.net/noticia/a-algunos-siempre-les-toka


Gracias por los autores que crean sus obras bajo licencias libres.


Enlaces:
Kalvellido (web): http://www.kalvellido.net
Kalvellido (Flickr): http://www.flickr.com/photos/arctarus/
Kaosenlared: http://www.kaosenlared.net

martes, 8 de septiembre de 2009

Objeción fiscal contra los gastos militares

Un año más, el inicio de la declaración de la renta viene acompañado con una propuesta para quienes no quieran financiar la maquinaria de guerra con su bolsillo.

Cada año por estas fechas, tenemos la opción de ser un poco rebeldes –con causa–, gracias a nuestra declaración de la renta. Me refiero a la objeción fiscal a los gastos militares que cada año cerca de mil ciudadanos de este país hacen, en protesta por el gasto en armamento y militarización de nuestra sociedad. El año pasado se contabilizaron 874 objetores, que desviaron 84.253,86 euros a proyectos sociales propuestos por las entidades que promueven este acto de desobediencia, la mayoría vinculadas a los otrora movimientos de objeción de conciencia.

La objeción fiscal a los gastos militares consiste en, que una vez expuestos todos nuestros ingresos y de aplicarles el porcentaje que por legislación nos corresponde, le restamos además de los pagos a cuenta realizados –retenciones principalmente– el porcentaje destinado a gastos militares en los presupuestos.

Sin embargo, no debemos caer en la trampa del gasto militar, ya que éste tiene muchas formas de ser calculado. Si tenemos en cuenta lo que dice el Ministerio de Defensa (gastos de su propio funcionamiento más el Centro Nacional de Inteligencia), nos quedaríamos en la mitad del gasto militar anual real. Porque incluso la OTAN incluye como gastos militares las pensiones que reciben las clases pasivas militares, los gastos de la Guardia Civil –cuerpo incluido en el presupuesto de Interior– o en I+D militar, entre otros. Si además le añadimos el porcentaje de los intereses de la deuda pública que corresponden a asuntos militares, en España alcanzamos la cifra para 2009 de 18.609,60 millones de euros de gasto militar. Aún es más, si quisiéramos hilar realmente fino, esta cifra la deberíamos aumentar en un 15% aproximadamente, ya que es la variación habitual entre el presupuesto militar inicial y el finalmente liquidado. Con estas cifras, podemos decir que el gasto militar español en 2009 es del 5,11% sobre los Presupuestos Generales del Estado. Porcentaje que aplicaremos para calcular a cuánto ascenderá nuestra objeción a los gastos militares de este año. Otros colectivos hacen objeción fiscal no solo a los gastos militares sino también a los gastos que se dedican a lo que denominan control social. Añaden por ejemplo el gasto en la policía. En caso de optar por esta opción, el porcentaje a desviar sería mayor.

Hacer la objeción fiscal no significa que Hacienda nos deba devolver más. Como buenos desobedientes civiles, que pretendemos con nuestro acto mejorar la sociedad y no evadir impuestos sin más, no dejamos de gastarnos este dinero, sino que lo ingresamos en la cuenta de alguna organización que pensemos que trabaje por algo mejor que la militarización de la sociedad. Este año, los colectivos antimilitaristas han propuesto la Red Noviolenta La’Onf de Iraq.

Consecuencias
Las consecuencias de hacer la objeción fiscal pueden ser que nos exijan rehacer nuestra declaración sin la objeción fiscal a los gastos militares, lo que por olvido, por desconocimiento o por complicidad, no suele pasar muy a menudo. Y si pasa, como buenos ciudadanos desobedientes pero responsables de nuestros actos, seguiremos el curso de los acontecimientos, bien continuando con la protesta, recurriendo tal requerimiento hasta agotar todas las vías legales, o volviendo a hacer la declaración de la renta tal y como nos indican, pagando el interés de demora correspondiente. Pero sin dejar en ningún momento de hacer publicidad de este acto de ciudadanía responsable, que es desobedecer las normas que en conciencia nos parecen injustas, que nos obligan a dedicar más de 400 euros anuales de nuestros impuestos a gastos militares cuando existen tantas otras necesidades por cubrir.

Autor: Jordi Calvo Rufanges (del Centre d’Estudis per a la Pau JM Delàs de Justícia i Pau)
Publicación: Periódico Diagonal nº 104. Junio 2009
URL: http://www.diagonalperiodico.net/Objecion-fiscal-contra-los-gastos.html
Fuente: Periódico Diagonal


Nota: Si a alguien le interesa recibir este periódico puede encontrar la información en su web, o bien contactar conmigo, ya que facilitaré su distribución en Porcuna.